Se exponen en el Jardín de las Tullerías una serie de fotografías seleccionadas entre los 2 millones de fotos que Ahae tomó desde su ventana

PARÍS.- Este verano, desde el 27 de junio hasta el 26 de agosto, los visitantes del Louvre – verdaderos amantes del arte y turistas diligentes por igual – podrán disfrutar de una singular atracción en el Jardín de las Tullerías, el parque adyacente al venerable museo: “De Ma Fenêtre”, una exposición fotográfica individual del artista surcoreano Ahae. Albergada en una magnífica galería erigida para la ocasión en el extremo sudoeste del parque, “De Ma Fenêtre” propone varios centenares de fotografías, seleccionadas entre casi dos millones, tomadas desde una sola ventana de la casa del artista en Corea del Sur, en un período de tres años.

Each of Ahae’s dramatic color photographs, even those enlarged to 10 meter-long murals, intimately captures and celebrates the serenity of the natural world and the wonder of indigenous wildlife as they’re patiently observed through the inexorable march of hours, days and seasons, from his unique vantage point in the South Korean countryside. With an artist’s eye for light, color and detail, Ahae draws the viewer into the natural scene—be it scudding clouds, snow-sheathed pondscapes, inquisitive herons, wary water deer. Each image demonstrates the photographer’s careful consideration of compositional elements—angle, distance, depth of field and available light.

Ahae comienza a coleccionar cámaras fotográficas y tomar fotos en los años 70 y 80, pero solo un par de décadas más tarde ha encontrado el tiempo para dedicarse por completo al arte de la fotografía y producir más de un millón de fotografías que concluyeron en la exposición “De Ma Fenêtre”. Al transmitir la extraordinaria belleza de esa zona particular del planeta donde vive, Ahae espera despertar un sentido de responsabilidad compartida para preservar la naturaleza en general. Su mensaje es claro: “Abre los ojos, mira la naturaleza maravillosa y preciosa a tu alrededor y haz todo lo posible para protegerla, antes de que sea demasiado tarde.”

El pabellón creado especialmente para “De Ma Fenêtre” – la primera estructura de este tipo que el Louvre ha permitido construir para la exposición individual de un artista – es esencialmente un largo y elegante rectángulo. Realizada respetando las nobles estructuras que bordean las Tullerías – es decir, L’Orangerie, el Jeu de Paume y el mismo Louvre – la base de madera del pabellón, realizado en parte con una tensoestructura, imita hábilmente el aspecto de un sólido, clásico edificio de granito gris. Sin embargo, el mismo hecho de que este pabellón realizado especialmente desaparecerá en agosto (como cualquier francés auténtico) remarca el tema de la mutabilidad y frágil gracia expresado por la exposición “De Ma Fenêtre”.

Después de superar la fachada minimalista en el extremo norte de la estructura y pasar a través de un hall de entrada con pantallas informativas sobre el artista y la exposición, el visitante comienza a recorrer una serie de serenos espacios de exposición. Entre estos espacios hay dos galerías grandes, ovaladas, iluminadas por la luz que entra por el techo (imitando aquellas de la Orangerie) que albergan colecciones de impresiones sobre temas específicos. Una está dedicada a las fotografías del cielo en todos sus cautivantes matices y tonos. La otra, la Reflection Room (Sala de los Reflejos), reúne las expresiones fotográficas más líricas de Ahae dedicadas a la luz y al agua.

En contraste con las C-prints digitales en el resto de la exposición, todas las fotografías de estas dos galerías ovaladas son “impresiones acuarela”, es decir, impresas sobre papel de acuarela que absorbe las tintas, dando a las imágenes una mayor riqueza y una profundidad pictórica del color.

La larga galería central, o bien la gran sala que comunica las dos salas ovaladas, alberga dos de las piezas más espectaculares de la exposición: dos fotos de paisajes montadas en cajas iluminadas de 10 x 5 metros, que muestran un primer plano de arces en primavera y una vista panorámica del estanque en invierno delante de la ventana de Ahae.

Para lograr que el visitante se identifique con el artista de una manera particularmente innovadora, el gran salón también cuenta con una apertura que representa una ventana que encuadra una fotografía de la fauna salvaje en gran escala, impresa sobre lienzo y montada en el parque, fuera del pabellón. Otras cuatro fotos sobre lienzo de la fauna, que retratan garzas reales, patos y ciervos de agua rodean el perímetro exterior del pabellón, como si se tratara de una anticipación del encanto que espera al visitante.

“Es como si algunos fragmentos de Corea hubieran llegado de alguna manera al Jardín de las Tullerías”, dice Charles Matz, el arquitecto y diseñador de la exposición “De Ma Fenêtre”.

Situada cerca de la salida, en el extremo sur del pabellón, hay una tienda de regalos que ofrece, entre otros recuerdos memorables, un precioso libro de 192 páginas de tapa dura, con 150 ilustraciones de la exposición “De Ma Fenêtre”, publicado por Editions Assouline. Una parte de los beneficios de las ventas de la tienda se destinarán a la fundación del Louvre.

Más información: http://www.artdaily.org/index.asp?int_sec=11&int_new=56341#.T_bvvI4rof9[/url]

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